Fotos antes y después
Detrás de cada cambio hay una técnica quirúrgica precisa diseñada para devolver la juventud sin perder la autenticidad de tus facciones. Como se aprecian en nuestros casos de antes y después.
Objetivo quirúrgico y técnica anatómica
Reposición profunda (SMAS): No consiste únicamente en tensar la piel; el pilar fundamental es el reposicionamiento de la capa fibromuscular subyacente (sistema músculo-aponeurótico superficial o SMAS) y de las bandas platismales en el cuello.
Resultados armónicos: Al elevar las estructuras profundas, la piel se readapta sin tensión excesiva, previniendo el efecto artificial o "estirado" y permitiendo camuflar las incisiones en los pliegues pre/retroauriculares y la línea del cuero cabelludo.
Candidatos ideales y zonas a tratar
Indicaciones: Pacientes generalmente a partir de los 40-45 años que presentan pérdida de definición del reborde mandibular (jowls), descolgamiento en el tercio medio de las mejillas y laxitud o bandas en el cuello.
Tratamientos complementarios: Con frecuencia se combina con blefaroplastia (párpados), lipotransferencia autóloga (fat grafting facial) para reponer volumen en pómulos, o procedimientos de cuello (cervicoplastia) para un rejuvenecimiento integral.
Recuperación y evolución postoperatoria
Fase inicial (1 a 2 semanas): Uso de faja mentonera/vendaje compresivo los primeros días para controlar el edema y los hematomas. La mayoría de los puntos se retiran entre los 7 y 12 días, momento en el que el paciente suele retomar actividades sociales y laborales ligeras.
Consolidación: Aunque la mejoría es visible al cabo del primer mes, los tejidos se asientan y la cicatrización madura por completo entre los 3 y 6 meses, logrando un aspecto fresco y rejuvenecido de larga duración.
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